miércoles, 12 de diciembre de 2018


Presentación del libro

El Zorro y la Luna. Poemas reunidos 1981-2016

Premio Internacional de Poesía José Lezama Lima 2018

Casa de las Américas, Cuba





de



José Antonio Mazzotti





Viernes 14 de diciembre, 20 h

Entrada libre y gratuita hasta completar aforo









Participan

Concepción Valverde Ferrer (novelista española, autora de La biblioteca Fajardo, El último fado, y próximamente Las soledades del Inca),

José Alberto Velarde (poeta peruano, miembro del Movimiento Kloaka, cuyo relanzamiento anunciará)

y José Antonio Mazzotti









José Antonio Mazzotti (Lima,1961) obtuvo en 1980 el primer puesto en los Juegos Florales Universitarios “Túpac Amaru” de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde era estudiante de literatura. El premio incluía un viaje a Cuba y la publicación del trabajo ganador, que apareció en 1981 con el título de Poemas no recogidos en libro. Es miembro de la llamada “Generación Poética del 80”, junto con poetas como Eduardo Chirinos, Raúl Mendizábal, Roger Santiváñez, Domingo de Ramos y Rosella di Paolo. Fue compañero de ruta de movimiento Kloaka (1982-1984). Además de Poemas no recogidos en libro, ha publicado los poemarios Fierro curvo (órbita poética), Castillo de popa (libro finalista en el Premio Casa de las Américas de La Habana en 1988), El libro de las auroras boreales (1995), Señora de la noche (México, 1998), El Zorro y la Luna. Antología Poética 1981-1999 (Lima, 1999) y Sakra Boccata (México, 2006; Lima, 2007), y aparecido en numerosas antologías peruanas y extranjeras. En 1988 partió a Estados Unidos para seguir una Maestría en Literatura Latinoamericana en la Universidad de Pittsburgh. Después continuó estudios en la Universidad de Princeton, de la que se doctora en 1993, para especializarse en el campo de la literatura colonial, aunque no deja de desarrollar investigaciones paralelas sobre poesía latinoamericana contemporánea. Ha sido profesor en las universidades de Temple, Amherst, MIT, Sevilla y Harvard, donde organizó el Primer Congreso Internacional de Peruanistas en el Extranjero en abril de 1999 –al que seguiría el Segundo Congreso en Sevilla, España (2004); en Nagoya, Japón (2005); y en Santiago de Chile (2007)–, además de otros importantes eventos relacionados con la difusión de las literaturas y las culturas andinas. Mantiene la Presidencia de la Asociación Internacional de Peruanistas desde 1996. Entre sus obras críticas se cuentan Coros mestizos del Inca Garcilaso: resonancias andinas (Lima, 1996), Poéticas del flujo: migración y violencia verbales en el Perú de los 80 (Lima, 2002), las ediciones y coediciones Asedios a la heterogeneidad cultural: Libro de homenaje a Antonio Cornejo Polar (Filadelfia, 1996), Agencias criollas: la ambigüedad "colonial" en las letras hispanoamericanas (Pittsburgh, 2000), Edición e interpretación de textos andinos (Madrid, 2000), “Discurso en loor de la poesía”: Estudio y edición de Antonio Cornejo Polar (Berkeley, 2000) y The Other Latinos: Central and South Americans in the United States (Cambridge, 2007), entre otros. Es actualmente catedrático de Literatura Latinoamericana y director del Departamento de Lenguas Románicas en la Universidad de Tufts (Boston, Estados Unidos), y continúa ejerciendo la escritura poética, el activismo literario y el desarrollo de investigaciones sobre la poesía virreinal peruana y sobre la diáspora literaria andina en Estados Unidos.

martes, 11 de diciembre de 2018


Presentación del libro
La profecía de Sevilla


de

Jesús Francisco Creagh Álvarez de Toledo

  
Jueves 13 de diciembre, 20 h
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo



Daniel Cormack, agente de los Servicios Secretos del Vaticano, recibe instrucciones para desentrañar lo que en principio podría ser una amenaza terrorista contra un símbolo importante de la Iglesia Católica. Pero jamás imaginará que detrás de lo que cree una misión más, se esconde el gran misterio de las tablillas de barro en las que dos mil años antes, San Matías, discípulo de Jesús, trató de perpetuar el mensaje del Hijo de Dios.

Un secreto que durante siglos ha permanecido bajo la custodia de hombres celosos de su posesión. Desde un caballero de la Orden del Temple, defensor de Jerusalén, un pirata turco, partícipe en la Batalla de Lepanto, o un soldado de las tropas de Don Juan de Austria, hasta nuestros días, en las que son cruciales para el desenlace de esta fascinante historia.

Una trepidante novela en la que J. F. Creagh consigue que el lector viva en su piel el peligro como si se tratara de uno de los protagonistas.


Jesús F. Creagh, nace en Sevilla, un mes antes de finalizar la Segunda Gran Guerra Mundial. Desde muy joven sintió una especial inclinación por la lectura y por su afán de escribir relatos fabulosos e imaginarios. Los años de enseñanza en el Colegio de los PP Escolapios y posteriormente en la Facultad de Derecho, no hicieron sino acrecentar esa inclinación, lo que le llevó a escribir diversos ensayos, artículos e incluso pregones sobre uno de sus temas preferidos cuáles son las Cofradías de Sevilla, a las que ha dedicado más de una veintena de esos trabajos. Años más tarde, ya dentro de su labor profesional, es designado Presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Sevilla, alcanzando el cargo de Secretario General del Consejo Andaluz de Colegios durante una década, en la que compatibilizó su labor con la de miembro del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas en Madrid. Fundador de la Revista Profesional El Administrador, de ámbito andaluz. Ha formado parte de la Junta Directiva del Ateneo de Sevilla, así como miembro del Consejo General de HH y CC de esta Ciudad. Colaborador de diversas publicaciones de prensa, autor de varias Tribunas Abiertas del diario ABC, etc. En 2018 el Papa Francisco le concede la medalla Pro Ecclesia et Pontifice. J. F. Creagh, está casado y es padre de tres hijos y desde hace años ha dedicado parte de su tiempo a escribir esta obra en la que ha mezclado una dosis de ficción novelesca con los entresijos y secretos ocultos de una ciudad que tan profundamente conoce y la hipótesis real de esa amenaza tan actual como devastadora que supone el terrorismo islámico.






Entrega de premios:

Miércoles, 12 de diciembre 20 h

Centro de Arte Moderno

Presentación de los libros

Julio Cortázar



Edición de Ethel Barja





Juan Goytisolo



Edición de Ian Russell





Enrique Molina



Edición de Alejandra Mena



Textos del Archivo Julio Ortega







Participan



Claudio Pérez Míguez, Director de la editorial

Ethel Barja, Ian Russell, Alejandra Mena

Julio Ortega, Brown University





Martes 11 de diciembre, 20 h

Entrada libre y gratuita hasta completar aforo









Ethel Barja

Poeta peruana, su primer libro es Gravitaciones (2013). Obtuvo el Master en Literatura con una tesis sobre la poesía de Blanca Varela en la Universidad de Illinois, Chicago, en 2015. Escribe su tesis de doctorado en Estudios Hispánicos de Brown University.



Alejandra Mena

Mexicana, está completando su Bachillerato en el Departamento de Literatura Comparada en Brown University, área en la que planea hacer el doctorado.



Ian Russell

Americano, hizo el Bachillerato en New York University, en Arte y Lenguas Romances. Obtuvo el Master en NYU (Madrid) y escribe su tesis de doctorado, sobre la obra de Federico García Lorca, en Estudios Hispánicos de Brown University.


jueves, 22 de noviembre de 2018


Presentación del libro
Borges y el psicoanálisis
  
Participan

Claudio Pérez Míguez, editor
Daniel Schoffer, autor
Elina Wechsler, autora
Jaime Szpilka, autor
Begoña Alonso San Martín, coordinadora del volumen

Viernes 30 de noviembre, 20 h
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo
  

Borges, en su casa, Buenos Aires, 1982. Fotografía Claudio Pérez Míguez


Siempre es fascinante hablar de Borges y  de su literatura inacabable. Y más fascinante es aún  si se articula con la fuente inagotable que es el pensamiento psicoanalítico.
  Existen innumerables nexos de unión e íntimas conexiones. Y por citar al menos una fundamental, debemos destacar la maestría de Borges, enseñándonos que lo natural nos resulte raro y que lo insólito se nos haga familiar, con el  tema tan trabajado por Freud en su artículo "Lo ominoso", donde nos muestra lo extraño en lo ya conocido ( Heimlich-Unheimlich).  Y el mismo Borges, presentándonos en su ser, como un maestro tan familiar y a la vez siempre ignoto y desconocido.
  Temas como lo fantasmal de la vida, el espejo, la búsqueda del nombre de los nombres, el laberinto, los enigmas etc. hallan su correlato psicoanalítico en conceptos tales como la imposible identidad, la reproducción imposible de lo idéntico, lo diferente como imposición que delata la imposible identidad, la incompletud, el deseo, el otro etc. Así para Borges la comprensión completa y la totalización nos están tan vedadas, casi como siguiendo la formalización en el teorema de incompletitud de Godel. De allí surgen su descreimiento y su escepticismo respecto a cualquier  finalismo doctrinal filosófico o religioso.  Como no ver en esto al Freud que constantemente nos cuestiona la totalidad del sujeto mostrándonos su división y marcando así la herida narcisista que el psicoanálisis representó junto a las revoluciones copernicana y darwiniana.
 Son ideas que atraviesan esta obra a lo largo de los tres trabajos que la componen.
 Daniel Schoffer las plantea a través de las referencias al Golem, figura inquietante, donde Borges hace gala de su profundo conocimiento de la cábala. El Golem como referente de incompletud, como simulacro, como mortífera y siniestra imagen del doble. Y así lo plasma Borges en el magnífico poema que cita el autor. En palabras de Borges " la creación no es el producto final, si no la palabra conquistada que se refleja en la palabra por conquistar". Sigue el autor " Borges aborda el tema del ' otro' cuando plantea que el creador no es diferente que su criatura, también él, es un Golem, un simulacro, un ser imposible ".Se destaca así la sempiterna imposibilidad de eludir el vínculo entre el creador con lo creado.
   Elina Wechsler nos remite a muy significativos poemas de Borges, abordando temas como la deuda y lo heredado, insistiendo en que somos parte de una cadena, en la que estamos ineludiblemente marcados, señalando además como la obra de Borges  "es un permanente encuentro entre el mito familiar y las palabras para decirlo". Igual que en el amor se plasma la búsqueda de los imposibles, lo que nunca es encontrado, el deseo imposible de la felicidad plena. Se recorren aspectos como 'el otro' y la lógica de la transmisión como formas de integrar los orígenes con el presente. Un dato curioso que señala la autora es que ni Freud conoció la obra de Borges, ni este leyó (así dijo) a Freud .Sin embargo "gozaron sin saberlo de una extraña intimidad".
  Jaime Szpilka plantea el tema de lo igual y de lo diferente a través de la obra "Pierre Menard autor del Quijote", las conexiones con el concepto psicoanalítico de la identidad y de la identificación en general. En palabras del autor "identificación que implicará una creación metafórica que impida al sujeto quedar paralizado; necesitando para su hominización la constante diferencia". Como que la identificación es más la identificación con una diferencia no conceptual, que la identificación positiva con las cualidades de un determinado otro. Paradoja que lo hace a uno constantemente identificarse en el mismo acto de la desidentificación. Gran parte de estas consideraciones se pueden leer en el referido cuento de Borges, en la imposible tarea de Pierre Menard de querer construir la misma obra que Cervantes, al mismo tiempo referida a su propio ser. Esa imposibilidad surge por no poder sujetarse a ser en la diferencia absoluta.
  Así podríamos decir que las reflexiones de estos trabajos también corretean en pos del encuentro de su verdadera e imposible identidad.
  Vila-Matas citando a Borges dice "nuestra ignorancia de la compleja maquinaria de la casualidad...No soy un precursor, más bien soy el material indeciso cuya forma y sentido será otorgado por otro".
  De esta manera cada nuevo lector de este libro, -"material indeciso"- podrá convertir su particular lectura en una percepción única y diferente.

Del prólogo de Begoña Alonso San Martin



Borges y el psicoanálisis, de Daniel Schoffer, Elina Wechsler y Jaime Szpilka, prólogo y coordinación de Begoña Alonso San Martín, Del Centro Del Centro Editores. Madrid. 2018. Encuadernación a la japonesa, con tapas en cartoné enteladas. Edición artesanal de 100 ejemplares firmados y numerados por sus autores.  ISBN: 978-84-949027-2-7.  




jueves, 15 de noviembre de 2018


MY LITTE HEART OF
DARKNESS
(2017-18)
  
obras de
Francisco Torrego
  


Inauguración: Jueves 15 de noviembre, 20 h
Clausura Sábado 15 de diciembre

Visitas de Martes a Viernes de 10 a 14 y de 17 a 21 h
Sábados, alternos, de 10 a 14.
Entrada libre y gratuita




De Rousseau a Rousseau

En el verano de 2017, de la mano de Manuel y Esther López Calvo tuve el privilegio de convivir durante unos días con una tribu bayaka en el mismo corazón de la selva de República Centro Africana. No solo pude asistir a su forma de vida nómada y primitiva (mejor dicho, “original”) sino también a sus increíbles ritos nocturnos cuyos significados se nos escapan y superan.

Las imágenes que comprenden este proyecto pertenecen a dicha estancia. En ningún caso llegan a hacer justicia a lo vivido durante mi visita. Son un testimonio personal de algo que a fecha de hoy lucha por sobrevivir a la presión gubernamental y al acoso del mundo moderno en su implacable avance por los remotos enclaves forestales que durante milenios han acogido y protegido a los bayaka: la selva es buena, cantan ellos.

El mal les llega de fuera ¿Cuánto tiempo les resta hasta quedar despojados de su cultura y hábitat ancestrales? Muy poco. Sin duda Los bayaka forman parte del exiguo grupo de “buenos salvajes” que quedan en el planeta.

Los “buenos salvajes”: la controvertida teoría rousseauniana que hace al hombre nacer con una predisposición natural hacia la bondad, a ser moralmente bueno. Es la sociedad civilizada la que, al apresarlo en sus estructuras, lo corrompe y somete a un sistema perverso donde la justicia se acomoda al beneficio de los poderosos (los que ostentan la mayor propiedad) y, en consecuencia, la corrupción y la injusticia se convierten en instrumentos habituales del dominio de unos hombres sobre otros.

El “buen salvaje” de Rousseau es un ser incorrupto, justo y pacífico. En él se concentran todas las virtudes sociales que son opuestas a la civilización. Es la aparición del pensamiento, y en concreto del pensamiento moral, lo que le malogra. Inicialmente, el “buen salvaje” no tiene noción ni necesidad de tal pensamiento:

Si se nos ha destinado a ser sanos, casi me atrevo a asegurar que el estado de reflexión es un estado contra la naturaleza, puesto que el hombre que medita es un animal depravado. (J. J. Rousseau, Discursos a la academia...: 159-160)

A estas alturas la idea del Paraíso Perdido, de la Buena Arcadia donde nuestro ser primigenio habita inmaculado, resulta demasiado romántica y naíf. Ni siquiera el “buen salvaje” de Rousseau ha de ser necesariamente primitivo ni corresponder a épocas remotas del desarrollo humano; ni siquiera tiene por qué ver con el ideal de comunidades tribales sin jerarquías (curiosamente en la estructura social bayaka no parecen existir jerarquías sino una concepción igualitaria del grupo).

¿Son los bayaka, pues, ejemplos vivos del “buen salvaje” rousseauniano? ¿O es nuestra percepción de turistas accidentales la que así los dibuja siempre en un primer acercamiento superficial imbuido de anhelo romántico?

No tengo datos para hacer una lectura adecuada. Sin emargo, en mi aproximación a los bayaka, estos sí parecerían responder a cierta imagen del “buen salvaje” lo que sin remedio nos lleva a considerar la gran tragedia, el triste drama al que están avocados –su extinción.

Aquí el monstruo civilizador tiene una doble faz que se reconoce de inmediato: por un lado está la brutal xenofobia que sobre ellos ejerce la etnia dominante en las cuencas del Congo (los bantúes); por otro, la voraz presión de las industrias madereras en su explotación legal e ilegal de la selva.

Los bayaka no son nada naíf; los turistas concienciados y solidarios, sí. Somos los que aportan una visión romántica y paternalista del asunto, desde nuestra posición confortable (ellos nos llaman los que están por encima de los que están por encima -los bantúes).

Y dándole vueltas al tema de la visión y del estado naíf, me vienen a la mente la persona y obra de Henri Julien Rousseau: de un Rousseau al otro Rousseau.

El autodidacta pintor nunca salió de Francia. Para la ejecución de sus cuadros selváticos de tono poético y exótico donde no faltan la ocasional figura del “buen salvaje” y la natural acción depredadora del animal sobre el animal, se inspiró en relatos que a sus oídos le llegaban de viajeros procedentes del África negra; en estampas de libros ilustrados, en apuntes del natural trazados en jardines botánicos y casas de fieras, en las figuras hieráticas de animales salvajes disecados.

Este Rousseau si que resulta adorablemente naíf.

Muy diferente es el viaje Congo arriba que Marlow hace en busca del inquietante y mítico capitán Kurtz (El Corazón de las Tinieblas de Joseph Conrad). Su trayecto no es solo al interior del África negra sino a lo más profundo del ser humano donde las regiones oscuras de la mente y el alma habitan. La oscuridad aquí es sinónimo de lo desconocido, de lo irracional, lo que está escondido en la jungla espesa, en el subconsciente.

En la profunda crítica de Conrad al colonialismo y a la depravación que anida en el ser humano civilizador, no parece haber lugar para “el buen salvaje”. Su Paraíso Perdido no es una Buena Arcadia sino un lugar aterrador, cruel, opaco; territorio de salvajismo primitivo y atroz,  inmisericorde, que libera al individuo de cualquier código o norma para entregarlo a su yo más profundo: el que devora, sí, pero dentro de un orden natural pre-pensamiento que, por tanto,  es primario: el mismo que empuja al león hambriento a devorar al antílope con sus colmillos y garras.

Tampoco es esta la cruel voracidad del hombre blanco explotando al hombre negro y sus recursos. Se trata de una voracidad muchísimo más antigua que surge en las entrañas de lo salvaje. Según Rousseau, es precisamente el pensamiento racional el que trae la moral al “buen salvaje” y su consiguiente corrupción. Que antes de la razón habitó la irracionalidad en su universo perfectamente armónico aunque cruento sin medida para nuestro ojos.

En su persecución del marfil, Kurtz ha creado un régimen autocrático sobre los nativos en el que él gobierna como un dios inspirado por inimaginables ritos y por la más horrible degradación de cuerpo y alma. Kurtz ha visto tal universo primario y se ha entregado a su plena oscuridad. Por eso en su lecho de muerte grita: ¡el horror, el horror…!

Pero Marlow, aunque atraído e impresionado por el embrujo de Kurtz, no da el paso final hacia las tinieblas. Y gracias a ello en cierto modo se “salva”.

En realidad, su viaje río arriba, hasta el campamento de Kurtz, transcurre por las orillas del Congo sin penetrar verdaderamente en la jungla. No es el caso de Kurtz: su mission inicial había sido llevar la civilización al corazón del África negra, donde habita el “buen salvaje”, pero su inclinación natural a la depravación lo lleva a ser devorado por la misma oscuridad.



Francisco Torrego:  Licenciado en Bellas Artes y Doctor por la Universidad Complutense de Madrid. Premio Extraordinario de Doctorado.
Profesor Titular del Depto. Lenguajes Artísticos y del Diseño en la Escuela Superior de Diseño de Madrid (Dirección General de Universidades, Subdirección General de Enseñanzas Artísticas Superiores).
Profesor Asociado del Depto. Dibujo  y Grabado en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid.

Desde hace más de 20 años realiza múltiples exposiciones artísticas individuales y colectivas con dibujos, instalaciones e intervenciones en el espacio, obra gráfica y post-fotografía digital impresa.
Líneas de investigación
Didáctica y conocimiento del dibujo autorreferencial y proyectual: Razón, procesos y estrategias de construcción y representación
Rito y ancestralidad: Visión y experiencia de entornos atávicos
Construcción de narraciones gráficas mediante post-fotografía. Su producción e impresión digital


miércoles, 7 de noviembre de 2018


Rolando Peña en Acción!Mad

 presenta
Performance Sonoro

“Tocata y Fuga en Barril Mayor,
Homenaje a Johann Sebastian Bach”

Participación especial
Carlos Eljuri (Guitarra)
Rolando Peña (Barril de petróleo) Colaboración: 
Manuel Herreros de Lemos
Managers: 
Linda D’Ambrosio Morales, David Malaver
Video:  Fuego Sagrado

Martes 13 de noviembre, 20 hs
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo



Esta performance es un encuentro con la música clásica y un barril de petróleo utilizado como instrumento sonoro, junto con el excelente guitarrista Carlos Eljuri. El encuentro de los dos instrumentos crea una situación muy particular e inesperada. Es un homenaje a Johann Sebastian Bach el cual estoy seguro lo va a disfrutar enormemente. El video Fuego Sagrado, es la continuación de mi trabajo de más de cinco décadas trabajando el tema del Petróleo en todas sus connotaciones, malas y buenas.

Al finalizar la performance
Rolando Peña
mantendrá un diálogo con
Nieves Correas, Directora Técnica y Artística de Acción!MAD
Encuentros Internacionales de Arte de Acción
Yolanda Pérez Herreras,  Coordinadora de Acción!Mad



EL PRÍNCIPE NEGRO Y SU DEMONIO

Lo llamamos El Príncipe Negro a causa del color de su vestimenta. Una preferencia exclusiva que comparte, entre otros, con su amigo Andy Warhol y que nos permite, en nuestra remota memoria, asociarlo a un personaje de otra leyenda: el hijo de Eduardo III, noble entre los nobles, valiente entre los más valientes de Inglaterra y vencedor de Juan el Bueno en Maupertuis cerca de Poitiers.

Ello ocurrió en 1356 y nosotros estamos en 1986. Las proezas de la caballería han evolucionado en cuanto a la forma, pero no en cuanto a su esencia. Rolando Peña, el Príncipe Negro, obedece a su propio código de honor, forjado por él mismo a manera de una armadura existencial que le permite atravesar los azaros de una vida intensa compartida entre Caracas, su ciudad natal y Nueva York, palestra de sus numerosos torneos. A los 44 años es un hombre pleno, que ha estado en contacto con todo. Se inició en las artes plásticas, luego el teatro, la televisión, el cine y especialmente la danza que practicó en el Ballet Nacional de Venezuela, así como también con las prestigiosas compañías de Martha Graham, Alwin Nikolai y Merce Cunnigham. Ha experimentado todas las formas de expresión corporal, desde el “show sicodélico”, el street happening hasta innumerables performances multimedia. Llevó al teatro el espectáculo La iluminación de Buda con Allen Ginsberg y Timothy Leary, actuó en los films de Andy Warhol en 1967 y más recientemente se introdujo en el fetichismo de La Santería buscando, inútilmente, distanciarse formalmente de su propio personaje. ¿Dónde está el código de esta existencia turbulenta? En un hombre que no admite ninguna distancia convencional entre el arte y la vida lo que cuenta son las fijaciones profundas, las columnas estructurales de la personalidad, los aceleradores de la catálisis de lo imaginario, la cresta, el gorjal, la pechera, el quijote y la greba, las articulaciones operacionales de la armadura.

La fijación principal es el país a través de su mitología cotidiana que encuentra su plenitud en el petróleo: el súper símbolo, suprema encarnación de la relación amor-odio; los indios en Venezuela llaman al aceite bruto Mene. Peña lo transforma en objeto de devoción, objeto de múltiples instalaciones-performances en Nueva York. En un hermoso texto el artista definió su primera visión del Lago de Maracaibo; el paisaje de las torres de perforación y los aparejos evocando un gigantesco cementerio.

Esta imagen de Mene la ha llevado consigo Rolando Peña a lo largo de todas sus experiencias, aventuras, apuestas y riesgos. Esta imagen nunca lo abandonó ni siquiera en el corazón mismo de las más obscuras tinieblas del personaje. El Príncipe Negro es el valiente caballero del oro negro y como tal se niega a ser un Don Quijote que desafía a los molinos de viento de las multinacionales. Él prefiere ser un hombre del renacimiento. Le rinde culto fanático a Leonardo. En 1979 realizó una instalación performance basada en el tema de los siete puntos de fuga: las definiciones de los horizontes vistos a la vez en perspectiva lineal y en función del punto de distancia. Gregory Battcock, en su momento, destacó esta exaltación del humanismo. El humanismo de Peña encontró el elemento modular de su lenguaje ontológico: el barril de petróleo que pinta de dorado y acumula en columnas alineándolas en el espacio. Hay algo en este tipo de instalación cercano al monumento temporal de Christo, al Monogold de Ivés Klein y también al lenguaje cuantitativo de Arman. Veo en ella la referencia al “nuevo realismo”, a la naturaleza moderna industrial, al humanismo tecnológico en su apropiación de lo real. Más allá de esta visión global que es la huella de una sensibilidad centrada en las estructuras expresivas profundas de la sociedad de consumo, está el elemento único de la catálisis del lenguaje, la presencia del Príncipe Negro.

En 1983 mientras estuve en Caracas para asistir a un Congreso de AICA pude acercarme al sistema poético de Peña. Me colocó frente a una acumulación de sus barriles dorados que llamaba El excremento del Diablo. Entonces comprendí la utilización del barril como elemento modular de su vocabulario. El barril de petróleo es el elemento más capilar del sistema de distribución de los aceites pesados y por ello es el más tangible, el más cercano a nosotros, el que más nos dice. Un depósito, una cisterna, un oleoducto, son entidades abstractas. Uno apila los barriles como se apilan las piezas de oro. Es a la vez la substancia de la riqueza y su metáfora. Podemos acusar a Mene de todos los males pero la realidad es que siempre está ahí, siempre.

Para Peña y para el indio de Maracaibo el petróleo es en sí y para sí. Se ha convertido en parte integrante del ser venezolano para lo mejor y para lo peor. Conocemos el papel hipertrófico que tuvo el petróleo en la vida venezolana cuando subieron los precios del barril, y el papel que tiene hoy día que los precios han bajado. Papel abusivo, papel excesivo. El oro negro no tiene fragancia al igual que el oro. Hay que aceptar la monstruosidad gigante de su omnipresencia en Venezuela, como aceptar el hielo en el polo y la arena en el desierto.

A nosotros los europeos que sólo vemos en el petróleo una fuente de energía accesible debido a nuestra riqueza financiera, nos es posible constatar su inmanencia. Pero para quienes el petróleo es la sangre encendida de la propia tierra es imposible considerarlo de esta manera. Este es el mensaje de Rolando Peña: mantener hasta el paroxismo la conciencia aguda de esta presencia como condición sine qua non del ser venezolano. Odio y amor con Mene, odio y amor sin Mene. Siempre recordaré la imagen de Caracas, el Príncipe Negro sobre el fondo de sus barriles dorados. Nos hace un llamado al orden inexorable del oro negro como si estuviese jugándose a sí mismo. Los artistas del renacimiento hacían lo mismo frente al poder temporal y espiritual del cinquecento.

Este humanismo tecnológico está tan próximo al hecho moral como a la magia exorcista. Sin duda alguna hay algo de todo esto en el código ideal de Rolando Peña, en la clave oculta de su compromiso existencial. El artista italiano Manzoni metió su mierda en latas; tanto esa mierda del artista como su gesto hoy nos parecen más bien inofensivos. El contenido post-dadaísta de estos pequeños enlatados nunca tendrá el poder temible, misterioso y nocivo de Mene que llena los barriles dorados; porque se trata de otra cosa, se trata del “excremento del diablo”. Y el Príncipe Negro se ha propuesto no pactar con el demonio, con su propio demonio.

Pierre Restany


jueves, 1 de noviembre de 2018


Presentación del libro
El silencio El lugar
de

María Auxiliadora Álvarez

 Participan

Claudio Pérez Míguez, editor
Julio Ortega, Brown University
María Auxiliadora Álvarez, autora, Miami University, Oxford, Ohio
  
Miércoles 7 de noviembre, 20 h
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo
  

El silencio El lugar, de María Auxiliadora Alvarez, Del Centro Editores. Madrid. 2018. Encuadernación a la japonesa, con tapas en cartoné enteladas. Edición artesanal de 100 ejemplares firmados y numerados por su autora. Colección Transatlántica dirigida por Julio Ortega, Brown University.  ISBN: 978-84-949027-1-0.  
  
María Auxiliadora Álvarez nació en Caracas, Venezuela,  creció en Brasil, Colombia y Surinam. Reside en Estados Unidos desde 1996. Cursó los estudios de maestría y doctorado en literatura transatlántica en la University of Illinois at Urbana-Champaign, y actualmente es catedrática en Miami University, Oxford, Ohio. Ha publicado los libros de poesía Ca(z)a, Páramo solo, Las regiones del frío, compendiados bajo el título El amor de los enfermos (2018); Piedra en :U: (2016); Cuerpo y Paréntesis del estupor (2011); Las nadas y las noches, Antología (2009); Lugar de pasaje. Antología (2009); El eterno aprendiz/Resplandor (2006); Pompeya (2003); Inmóvil (1996); Ca(z)a (1990, 1993); Cuerpo (1985, 1993); Mis pies en el origen (1978). En el área de crítica y ensayo ha publicado los libros Experiencia y expresión de lo inefable. La poesía de San Juan de la Cruz (2013); y Fino animal de sombra. De la antigua mística a la escritura urbana (2017). Está considerada entre los poetas más relevantes de la literatura venezolana y latinoamericana.



martes, 30 de octubre de 2018


Presentación del libro
 Hilos de Ariadna
de

Carlos d’Ors
  
Editorial Polibea

Participan

Almudena Mestre, Alfredo Villaverde y el autor
Con una breve actuación musical de viola a cargo de Osh Vicente
Lectura a cargo de Candela Delgado, Yago d'Ors y Marina Boccio
  
Martes 6 de noviembre, 20 h
Entrada libre y gratuita hasta completar aforo


 

A través de estos Hilos de Ariadna, 18 historias y leyendas de escritores de distintos siglos (An­dersen, Jane Austen, Italo Calvino, Dostoievski, Goethe, Heine, Hölderlin, Kafka, Kleist, Marlowe, Poe, Pushkin, Rilke, Rimbaud, Mary Shelley, Tolstói, Mark Twain, Verlaine y Robert Walser), encon­traremos lugares para informarnos y adentrar­nos en la telaraña de la vida de estos grandes de las letras y de su emocionante relación con los abismos del amor y de la muerte.
Estas breves narraciones, entre lo biográfico y lo legendario, revelan significativamente la singular personalidad de cada escritor: turbulenta, mu­chas veces; otras, tierna también, y casi siempre revestida de ropajes románticos, y los muestran en los momentos decisivos que han marcado sus vidas en el imaginario del lector.

El dibujo que acompaña el título de cada una de estos relatos ilustra el laberinto existencial de las historias de estos maestros literarios capta­dos en su conmovedora humanidad.

CARLOS D'ORS FÜHRER (1951), nieto del escritor novecentista Eugenio d'Ors, es pintor, ilustrador, poeta y crítico de Arte. Doctor en Historia del Arte, ha sido Profesor de Humanidades y de Arte Contemporáneo de la UNED y Conservador de Dibujo en el Museo Reina Sofía de Madrid. Es autor de un curioso anecdotario ilustrado de pintores titulado Vivir entre pinceles. Cien Anécdotas de Pintores Célebres (Áltera, 2007), así como de las monografías de los pintores Juan Gris (Sarpe Ediciones, 1983), Francisco de Goya (Sarpe Ediciones, 1988) y Joan Miró (Sarpe Ediciones, 1988) y el ensayo teórico sobre El Noucentisme. Presupuestos ideológicos, estéticos y artísticos. (Cátedra, 2004). Como poeta ha publicado la antología Hechizos, Amares y Delirios, 1974-1994 (Edic. Libertarias, 1994), el poemario ilustrado plurilingüe de dísticos De Natura (Vitruvio, 2012) y el poemario ilustrado Conjugando la Biodanza (Ideas Desvariadas, 2018).